Las tejas que forman las Cumbreras, se sueltan con facilidad, dado que el cemento que las
sujeta se descompone con el tiempo, quedando así, expuestas a los fuertes vientos que las
desplazaran hacia otros tejados produciendo goteras o lanzándolas al vacio con el consiguiente
daño que podrían ocasionar a los transeúntes.
El mejor sistema para sujetar esas peligrosas tejas es rodearlas con pintura de caucho o fibra
de vidrio, materiales muy duraderos de los que damos amplia garantía. Estos no se despegaran
como la tela asfáltica, porque no existen juntas ya que forman una sola pieza impermeable.